El mundo desde mi mac

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miércoles, 15 de mayo de 2013

Grupos insurgentes en conflictos olvidados: el doble drama humano en el tablero de la guerra (1)


Quizás no se encuentran entre los mas conocidos ni entre los mas importantes, pero tanto estos dos, como los que detallare en mi próxima entrega, son ejemplos de grupos armados con fuerte capacidad de desestabilización territorial y política. Grupos de insurrectos que coinciden en su determinación de cambiar – mediante una estrategia efectiva de movilización social y conflicto armado – un régimen político, controlar un determinado territorio o imponer su particular visión de la religión.

Independientemente de que alguno de ellos sea noticia actualmente o de que lo pueda ser muy pronto, han sido seleccionados porque a pesar de los miles de muertos que arrastran en sus siglas, son seguramente los que tienen mas posibilidades de quedarse fuera
de la cobertura mediática. Forman parte de eso que llamamos ‘conflictos olvidados’ dramas que hace mucho tiempo que no ocupan las portadas de los informativos.


Ansaru (Nigeria)


Jama’atu Ansaril Muslimina fi Biladis Sudan – Vanguardia para la Protección de los Musulmanes en África Negra, comúnmente conocido como Ansaru- nació en enero de 2012 como escisión de Boko Haram (en idioma hausa, "la educación occidental es pecado" ) un movimiento islamista inspirado en los talibanes afganos fundado en 2002 cuya pretensión es imponer la sharia, ya presente en los Estados del norte desde 1999, en todo el país.

Ansaru, cuyo líder es Abu Usmatul al Ansari – algunos expertos dicen que bajo el seudónimo se esconde Khalid al-Barnawi, uno de los tres terroristas nigerianos mas buscados-  esta formada por una un grupo de militantes opuestos al liderazgo de Abu Shekau. Que esta al frente de los talibanes nigerianos desde 2009,  tras la muerte de su fundador, Mohamed Yusuf, acribillado a balazos mientras intentaba huir de una comisaría de Maiduguri, capital del estado septentrional de Borno (fronterizo con Níger, Chad y Camerún). La ciudad a la que había convertido en su guarida y en la que diez años antes se creara el grupo radical.

El nuevo movimiento tiene estrechos vínculos con los principales grupos terroristas que operan en el norte de Mali, Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), el Movimiento para la Unicidad del Yihad en África Occidental (Muyao) y Ansar al Din (AD) que entre abril y agosto del pasado año consiguieron imponer conjuntamente un dictado rigorista del credo islámico sobre cerca de millón y medio de habitantes en el norte de Mali, en un territorio mucho mayor que España, entre Mauritania, Argelia y Níger. Y que solo la intervención francesa – aunque esta claro que no bastara con una acción militar, que además desprende un fuerte olor neocolonial, para resolver los problemas de “ese escaparate de la democracia africana” que un día fue Mali, según un articulo de Philippe Bernard en Le Monde- ha logrado que abandonen.

Es esa estrecha relación con el terrorismo islamista que ha infectado a buena parte de la franja del Sahel y la vocación mucho mas internacionalista de los disidentes – la agenda regional por delante de la agenda local- una de las razones que llevo a la separación entre Ansaru y Boko Haram. Y puede que también la razón por la que Al Qaeda en el Magreb islámico (AQMI) se decante por los de al-Ansari como compañeros de viaje a la hora de intentar extenderse hacia el África Occidental, lo que incluye a la propia Nigeria.

Aunque Ansaru y Boko Haram, compartan la yihad como el medio elegido para lograr sus objetivos, los seguidores de al-Ansari – cuyo  lema es “esforzándose y luchando por la causa de Allah”- rechazan atacar a las personas por el mero hecho de no ser musulmanas y se niegan a las matanzas indiscriminadas usando a terroristas suicidas dispuestos a dar su vida por Ala o a la colocación de bombas en lugares públicos. El objetivo de los mas o menos mil  combatientes de Ansaru parecen ser los ciudadanos occidentales. La industria del secuestro – el mes pasado el grupo justifico el  asesinato de siete rehenes extranjeros a los que había capturado en febrero asegurando  que los Gobiernos británico y nigeriano habían puesto en marcha una operación de rescate- además de para financiarse le sirve para darse a conocer y de paso atraer a sus filas a lideres del “grupo madre” mas proclives a actuar en contra de los intereses extranjeros en el país, como Nur Mamman (autor intelectual del atentado contra el edificio de la ONU en Abuja en agosto del 2011) y otro de los terroristas mas buscados del país.

Expertos en la lucha antiterrorista aseguran que Ansaru surge como reacción a la violencia indiscriminada de los de Abu Shekau – en un video emitido en junio del 2012,el grupo renegaba de los métodos empleados por sus antiguos compañeros- el tiempo ha demostrado que no nos encontramos ante ningún fenómeno novedoso. La escisión de Boko Haram presenta los mismos elementos que podemos encontrar en otras organizaciones de la zona; Salafismo violento (persecución de cristianos, animistas y musulmanes sufíes, azotes públicos a hombres y mujeres por comportamientos no ortodoxos, prohibición del alcohol y el tabaco, obligatoriedad del velo femenino), operaciones propias del crimen organizado (la siniestra industria del rescate de occidentales secuestrados), insurgencia de baja intensidad y una enorme lucha de egos incompatibles entre sus lideres.


M23 (Republica Democrática del Congo)


El M23 es una reedición del CNDP (Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo) de Laurent Nkunda, durante años el brazo armado de Ruanda en las Kivus (Norte y Sur) las provincias más afectadas por la guerra en el este de Congo y el grupo rebelde más grande y poderoso del país hasta 2009. Nace a principios de abril del año pasado tras un proceso de integración fallido. Sus soldados y oficiales son hombres de Nkunda, que el 23 de marzo de 2009 aceptaron convertirse en partido político y unirse a las Fuerzas Armadas de la República Democrática  del Congo (FARDC) – el Ejército nacional – tras un acuerdo de paz. Es esta fecha la que da nombre al movimiento, M23.

Después de tres años de teórica reconciliación entre enemigos, de compartir el mismo uniforme y luchar contra los mismos unos 600 soldados, antiguos miembros de la guerrilla, se amotinaron y volvieron a alzarse en armas contra el gobierno de Joseph Kabila al considerar que las condiciones del acuerdo no estaban siendo respetadas desde Kinshasa y criticando las malas condiciones en las que se encontraba el ejército congoleño. Bosco Ntaganda y Sultani Makenga, números dos y tres del extinto CNDP encabezaron la insurrección con la ayuda de otros conocidos exrebeldes de la milicia, Bertrand Bisimwa y Baudouin Ngaruyec.

El M23 (como en su día el CNDP de Nkunda) esta acusado de contar con el apoyo económico y militar de Ruanda – el gran aliado de Estados Unidos en la zona – y también, aunque en menor medida, con la colaboración de Uganda, durante años la “niña mimada” del FMI, el Banco Mundial y Estados Unidos en la zona.

Bosco Ntaganda, alias Terminator ha permanecido al frente del grupo guerrillero hasta hace poco mas de un mes. El pasado 18 de marzo después de años comandando a distintos grupos armados en el este del país, como el Ejercito Patriótico Ruandés (EPR), las Fuerzas Patrióticas para la Liberación del Congo (FPLC) o Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) y también fuerzas gubernamentales en, Ruanda y Congo, Ntaganda – acusado de alistar menores de 15 años, asesinato y violación y esclavismo sexual, persecución y pillaje de la población – se entrego por sorpresa en la embajada norteamericana en Kigali. Una semana después comparecía ante la Corte Penal Internacional (CPI) acusado por la fiscalía de crímenes de guerra y contra la humanidad presuntamente cometidos en el conflicto armado desatado en la región de Ituri (noreste de Congo) entre 2002 y 2003.

La perdida de apoyo por parte del Gobierno de Paul Kagame – el guerrillero convertido en estadista por obra y gracia de los lideres mundiales y el inconsciente colectivo de todo un país – y las divisiones internas dentro del M23 se apuntan como las razones para la rendición de Ntaganda.

Las desavenencias en el seno del grupo empezaron el pasado mes de febrero coincidiendo con el proceso de negociaciones en la capital de Uganda, Kampala, entre el M23 y el Gobierno de Joseph Kabila, a instancias del presidente ugandés, Yoweri Museveni. Y con el acuerdo de paz para estabilizar el este de la República Democrática del Congo (RDC) y la región de los Grandes Lagos que once países africanos – los nueve países con los que comparte frontera –Angola, Burundi, República Centroafricana, República del Congo (Congo Brazzaville), Sudán del Sur, Tanzania, Ruanda, Uganda y Zambia- y Sudáfrica – firmaban el 24 de ese mismo mes en Adís Abeba.

El M23 quedaba dividido entre los partidarios de Ntaganda por un lado y los de Sultani Makenga jefe del brazo militar del grupo (el Ejército Revolucionario Congolés) por otro, mas partidarios de llegar a un pacto con Kinshasa. Un acuerdo que sin embargo parece estar cada vez mas lejos de alcanzarse, ante las posturas radicalmente distintas que presentan el Gobierno y el M23. Comandado desde marzo por Makenga – con Bertrand Bisimwa como líder del aparato político –  una vez que Terminator quedo eliminado del tablero de guerra.

Una batalla interna que no ha sido mas que el reflejo exacto de otra guerra, la que vive el país – un gigante con pies de barro - desde hace mas de dos décadas. El conflicto más mortífero del mundo, donde han muerto casi seis millones de personas y aún así, paradigma de conflicto olvidado.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Red, el nuevo proyecto de Marina Silva: Entre el wikipartido y Equo, entre Steven Johnson y la global revolution


La líder ecologista brasileña Marina Silva (Breu Velho, 1958) ex ministra de Medio Ambiente y discípula del legendario Chico Mendes, ecologista y líder sindical asesinado por su defensa de la Amazonia, ya ha dado el pistoletazo de salida a la campaña electoral de las próximas presidenciales brasileñas – para las que queda mas de un año- con la creación de un nuevo partido, y con el que aspira a repetir el éxito del 2010.

Un partido que para empezar no se llamara así. El nombre es RedeSustentabilidade aunque acabara siendo Rede a secas, como ya se denomina oficialmente en el Art. 1º de sus recién creados estatutos. Y un partido que paradójicamente, tampoco será un partido, es decir, una fuerza política al uso. Sera más bien, “una idea política nueva". Según explicó Marina Silva, en el ‘Encontro Nacional’ que sirvió para el lanzamiento de la nueva formación,  “una puerta para romper el monopolio que los actuales partidos ejercen en el Estado”.

El nuevo proyecto de la que durante 30 años fue una de las personas más allegadas y fieles al ex sindicalista preocupa en Planalto y causa inquietud en el Edificio Metrópolis, sede central del PSDB (Partido de la Socialdemocracia Brasileña), el partido fundado por expresidente de la República, Fernando Henrique Cardoso y que ya ha elegido al actual senador y exgobernador del Estado de Minas Gerais, Aécio Neves – nieto del histórico líder político Tancredo Neves- como su nuevo candidato en sustitución de José Serra, el eterno candidato.

En 2010, los veinte millones de votos (el 19% de las papeletas) que Silva recabó como cabeza de lista del PV (Partido Verde), la convirtieron en la gran sorpresa – y autentica protagonista- de las elecciones presidenciales brasileñas. La Senadora por Acre (1995 – 2011) fue la única líder realmente contenta, en una noche electoral muy distinta de la que había imaginado Lula da Silva, que veía frustrado su sueño de imponer a su candidata – y heredera política-en primera vuelta.

Menos de un año después de aquel triunfo, que la convirtió en el fenómeno político del momento en Brasil, Silva dejó el Partido Verde víctima de la dictadura partidista impuesta por quienes hasta su llegada dominaban en el partido, nada predispuestos a la revolución interna que proponía la exministra de Lula. Durante un tiempo permaneció callada – seguramente dando forma a su nueva ‘criatura’ política-. Fueron muchos, los que aseguraron entonces, que solo se había tratado de flor de un día, en el complicado sistema electoral brasileño.

El tiempo ha demostrado que estaban equivocados. En todos los sondeos realizados últimamente de cara a las próximas presidenciales, la ambientalista aparece la segunda con mas consensos después de la presidenta. En el realizado a finales de diciembre pasado por el Instituto Datafolha, y con un 18% de votos, se ponía a cuatro puntos de Neves y a 12 de Eduardo Campos, el presidente del Partido Socialista de Brasil y gobernador de Pernambuco, amigo personal y fiel colaborador en los gobiernos del PT y que ya ha anunciado su intención de ser candidato en 2014.

Aunque la mayor preocupación de Silva en estos momentos no son las encuestas electorales, sino poder recoger medio millón de firmas en apoyo a su nuevo proyecto. Las necesarias, según la ley brasileña, para que Rede sea registrado como fuerza política.

Un partido (para muchos un estado de ánimo) fuera de la lógica tradicional, “ni de derecha ni de izquierda”, capaz de pensar la política a largo plazo y en la misma línea de los movimientos de los indignados. Rede se coloca mas cerca del 15M, de OccupyToronto o del Partido X ( una nueva formación política alumbrada por seguidores del 15M español y de los movimientos que preconizan la cultura y el software libres) que de las teóricamente fuerzas progresista brasileñas ( la mayoría simples comodines para formar gobiernos a cambio de cargos en la administración publica o en cualquiera de las muchas empresas estatales).

Rede –el nombre pretender asociar el ejercicio de la política a las redes sociales, que salvando las distancias, tan buenos resultados le ha dado al Movimiento 5 Estrellas en las recientes elecciones generales celebradas en Italia- quiere reformar la política tradicional siguiendo la ola de la global revolution. La construcción de un nuevo modelo económico y social y volver a colocar la cuestión de la crisis ecológica en la agenda de las luchas sociales – no olvidemos el papel secundario que las cuestiones medioambientales han tenido en las insurrecciones sociales y los movimientos de protestas surgidos entre el 2010 y el 2012, incluidos los brasileños y que tuvieron como característica principal el haber utilizado  las redes sociales como instrumentos de convocatoria y movilización-.

Alfredo Sirkis, uno de los fundadores del Partido Verde en 1986, junto a Fernando Gabeira o José Luis Penna y diputado por los ecologistas desde el 2011, Heloísa Helena, exsenadora por el PT, expresidenta del PSOL (Partido Socialismo e Liberdade) y la primera mujer que disputó la presidencia brasileña y Gilberto Gil uno de los dioses de la música brasileña y exministro de Cultura con Lula han decidido apoyar a Marina Silva en su nuevo reto. Un proyecto visto con simpatía por la sociedad brasileña, pero que ni los partido clásicos, ni los mass media parecen haber entendido.

Cristovam Buarque (compañero de gabinete en el Gobierno de Lula y a los que algunos colocan en la plancha presidencial de Eduardo Campos) y Randolfe Rodrigues (potencial candidato a la presidencia en el 2014, por el PSOL) están entre los mayores críticos con la aparición de Red en la escena política brasileña. “Tenia la esperanza de que liderara un movimiento por encima de los partidos tradicionales, no de que creara otro” o “el nuevo partido va a empequeñecer a Marina”  fueron las primeras palabras con las que exgobernador del Distrito Federal recibió la idea. Mientras Rodrigues, acusa a Silva y los suyos de predicar un "capitalismo ambiental" y cree que “el discurso de la sostenibilidad no resolverá por si solo los problemas del país”

Muchos politólogos también tienen sus dudas acerca de un proyecto que echa a andar con mas preguntas que respuestas. Una de las mas importantes: ¿Es compatible el concepto red con un liderato concentrado en una cara tan conocida como Marina Silva?

Los analistas políticos consideran muy difícil llevar adelante un proyecto apoyándose en la red – otra forma de hacer política que los ciudadanos brasileños vienen reclamando desde hace tiempo a través de movimientos como conexôes globais o Existe amor em SP o desde el Gabinete Digital lanzado por el gobierno de Rio Grande do Sul-. Creen que Marina tiene muy complicado, construir un partido que no funcione como un partido y donde idealismo y pragmatismo tengan que convivir en igualdad de condiciones.

Lo cierto es que la aparición en la escena política de Rede, puede alterar por completo (por si en el PT y el PSDB no tuvieran ya bastante con las ambiciones presidenciales de Campos) el resultado de las próximas elecciones presidenciales. Marina Silva puede volver a convertirse (otra vez) en clave para el futuro de Brasil.

martes, 12 de febrero de 2013

El sistema roto: Radiografía de la inmigración en Estados Unidos


En Estados Unidos, con una población de 315 millones de habitantes, residen actualmente 40, 4 millones de inmigrantes, según el análisis del Pew Research Center a partir del ultimo censo de población. Y que el centro de estudios ha publicado coincidiendo con el pacto entre demócratas y republicanos sobre la reforma migratoria. La cifra ha crecido de forma constante durante la ultima década y desde 2007 casi dos millones y medio de inmigrantes mas viven el país.

El estudio confirma también el aumento de la población indocumentada en la ultima década, hasta los 11 millones de personas. Una cifra que permanece estable desde hace dos años. La crisis económica en EEUU (que comenzó con el derrumbe de Lehman Brothers apenas unas semanas antes de las presidenciales del 2008) tuvo el efecto de redirigir los flujos migratorios hacia otros países como Australia, Corea del Sur o Canadá. Y la mejora de la coyuntura económica en algunos de los países de origen –especialmente de América Latina y el Caribe- y las medidas contra la inmigración ilegal llevadas a cabo por la Administración Obama - mucho mas dura que su predecesora- redujeron la entrada de inmigrantes en el país.

Barack Obama – un anti Rajoy que si sabe como emocionar a los ciudadanos- dedico su primer discurso del segundo mandato a defender la necesidad de una remodelación del modelo migratorio norteamericano. Una promesa incumplida de 2008, que puede convertirse en una de las mayores reformas del presidente, como ya lo fue la ley de reforma sanitaria aprobada en el 2010. En su alegato desde Las Vegas (Nevada) el presidente – que un día después repetiría prácticamente el mismo discurso en la cadena de televisión hispana Telemundo- recordó como Estados Unidos fue levantado por inmigrantes y afirmo que “salvo que ustedes sean indios-americanos, todos ustedes vienen de otro país” y las estadísticas le dan la razón. EEUU sigue siendo el país preferido para los emigrantes de todo el mundo, muy por delante de Rusia -segundo en la lista- que cuenta con mas de 12 millones de inmigrantes y donde a la sombra de un gobierno que se define como demócrata, ha ido creciendo un nacionalismo populista y xenófobo.

La población inmigrante de Estados Unidos, incluidos aquellos que no tienen papeles, suponen el 13 % de la población total del país. Un porcentaje inferior al de finales del siglo XIX y principios del XX, donde los habitantes nacidos fuera del país suponían el 15 % de la población, como consecuencia de una gran ola migratoria. Se calcula que entre 1880 y 1925 unos 25 millones de personas entraron en el país, especialmente europeos. A finales de los 60, los efectos del cambio legislativo en materia migratoria y la mejora de las condiciones de vida en Europa, marcan un punto de inflexión y los nuevos inmigrantes llegan especialmente de América Latina (el 50%) y de Asia (27%). México, China e India son los tres principales países de origen. Pero también hay un importante numero de personas que llegan desde Corea, Filipinas y Centroamérica según datos del Instituto de Política de Inmigración.

La población inmigrante se reparte de manera desigual en la geografía de los Estados Unidos y en solo seis estados – que  representan el 40% de la población norteamericana- viven el 65 % de las personas nacidas fuera del país. California es el estado con mayor numero de inmigrantes; 10 millones, el 27 % de sus habitantes. Y donde la población hispana será mayoría desde principios de 2014 según un informe del Departamento estatal de Finanzas publicado hace escasos días.

De manera desigual también, se reparte la población extranjera que ha obtenido la nacionalidad estadounidense en los últimos cuatro años. California, Florida y Nueva York son los tres estados que encabezan el ranking. Y el 14 % de los nuevos ciudadanos vivían en la ciudad de los rascacielos.

Uno de los temas mas debatidos en materia migratoria en la ultima década, ha sido sin duda, el futuro de los denominados dreamers (soñadores) como se les conoce a los cerca de dos millones de jóvenes sin papeles (la mayoría de origen hispano, sobre todo mexicanos) que se hubieran beneficiado de la ley Dream Act si los republicanos- con el apoyo de algunos demócratas-no la hubieran rechazado una y otra vez. Jóvenes entre 16 y 30 años que llegaron a los Estados Unidos siendo niños o adolescentes y en muchos casos, como recordó el propio Obama, “descubrieron que no eran ciudadanos a la hora de solicitar un trabajo”.

Su suerte cambiaria en el 2010, con la aprobación del programa de acción diferida (Deferred Action for Childhood Arrivals, DACA). Una orden ejecutiva de Obama que cancelaba cualquier orden de deportación pendiente sobre ellos y les concedía un permiso de trabajo temporal renovable, siempre que cumpliesen una serie de requisitos: Haber entrado en Estados Unidos antes de cumplir 16 años, tener cinco años de estancia consecutiva en el país desde el 15 de junio de 2007 o presentar pruebas de estar cursando estudios o enrolado en las fuerzas armadas entre otras.

Esta claro que con la reforma, que ha empezado ya a debatirse en el Subcomité de Inmigración de la Cámara de Representantes, las condiciones no deberían seguir siendo las mismas para estos jóvenes, ya que la amenaza de deportación no solo recae sobre personas individuales, sino que cambia la vida de familias enteras: Casi el 50 por ciento de los hispanos tienen un pariente indocumentado y casi un tercio de los que son deportados (millón y medio de personas en la primera legislatura de Barack Obama) tienen familiares estadounidenses.

Pero ni el futuro de los “soñadores” ni el de los 11 millones de indocumentados fueron el principal tema que trato el grupo bipartito en su primera reunión. El comité centro su discusión en cómo atraer a nuevos inmigrantes altamente cualificados y cómo facilitar la estancia de aquellos extranjeros que ya han estudiado en universidades norteamericanas, porque tanto demócratas como republicanos saben que el futuro económico de los Estados Unidos depende en gran parte de ellos.

El programa para trabajadores agrícolas, será otra de las grandes áreas, que centre la reforma. En los Estados Unidos hay cerca de tres millones de trabajadores agrícolas, el 80 % nacidos fuera del país y el 50 por ciento indocumentados. Mexicanos, hondureños o guatemaltecos obligados a trabajar en las peores condiciones y que carecen de las mínimas protecciones legales.

Hace escasamente un mes de la segunda investidura de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos, en una ceremonia con marcado acento hispano. Fue la manera de Obama de agradecerles su apoyo en unas elecciones, donde el voto de las minorías – y especialmente el latino- fue decisivo para la victoria. Era la segunda oportunidad que le daban, de ser recordado en la historia, como el presidente que llevo a cabo la mayor reforma del sistema migratorio de los Estados Unidos. Esperemos que no les falle.

domingo, 13 de enero de 2013

Indignados israelíes: De la pancarta al escaño


Al igual que sus vecinos en el llamado Oriente Próximo o aquí en Europa, miles de israelíes se alzaron en 2011 a favor de un cambio. Era el despertar social de un país que esos días vivió su propio Mayo del 68.

Dos meses después del nacimiento del 15-M en España, profesores, estudiantes y taxistas, enfermeras, médicos o jubilados formaban parte de un abanico social que se levantó en contra de un gobierno que decían, hacia mucho tiempo que había dejado de escucharles.

Mostraban el lado mas humano y global de una sociedad que luchaba por tener una buena educación, mejores servicios sociales o una vivienda mas barata. Veíamos una imagen muy distinta de la que estamos acostumbrados a ver: un país deshumanizado y obsesionado con la guerra contra sus vecinos (y ciudadanos) árabes.

Por unos días, los lemas a favor de la revolución egipcia y las pancartas en contra del primer ministro Netanyahu sustituían en Al Jazeera (y en todas las televisiones del mundo) a las habituales imágenes que nos llegan todos los días desde Jerusalén o Tel Aviv.

La ocupación israelí ha arruinado la economía de los territorios palestinos (además de matar personas, los israelíes bombardean cualquier cosa que se parezca a una empresa) pero también ha tenido un alto costo económico para Israel. Eso sí, nadie o casi nadie se atrevía a criticarlo por temor a ser acusado de traidor o de no ser un buen judío.

Hasta que miles de personas dijeron basta y decidieron que ya era hora de hacer oír sus voces. Nacía el Movimiento de los Indignados israelíes.

StavShaffir, Itzik Shmuli y Alon-Lee Green fueron los líderes mas visibles del movimiento “indignado”. Un año y medio después, dos de ellos están a punto de convertirse en diputados de La Knéset. El parlamento israelí que se renovará el próximo día 22 en unas elecciones generales anticipadas por Netanyahu.

Stav Shaffir e Itzik Shmuli ocuparan el numero 8 y 11 respectivamente en las listas del Partido Laborista. La decisión de la periodista y del presidente del sindicato de estudiantes de participar en política era esperada e incluso deseada, aunque a muchos nos ha sorprendido que se hayan decantado por el partido de Shelly Yachimovich.

Alon-Lee Green hace tiempo que participa activamente en política, pero lo hace en el Hadash (Frente Democrático por la Paz y la Igualdad) un movimiento de izquierdas con cuatro diputados en la Knéset y en cuyos principios fundacionales figuran la evacuación de todos los territorios ocupados por Israel en junio de 1967 y el establecimiento de un Estado Palestino al lado de Israel.

En un país cada vez mas conservador y religioso, es sin duda el programa electoral del partido de Mohammad Barakah, el que mas y mejor recoge las reivindicaciones de los asambleístas y manifestantes del bulevar Rothschild de Tel Aviv (lugar de acampada del 15-M israelí). Además de luchar a favor de la igualdad y en contra de los recortes, también lo hacen en contra de un mal cada vez mas extendido en el país: el racismo. Como recordaba Ana Garralda en un articulo en El País, el controvertido oxímoron de “judeo-nazis” acuñado por Yeshayahu Leibowitz, hace meses que ha vuelto a ser recuperado en las editoriales de la prensa de izquierda israelí.

A pesar del discurso de renovación interna de Yachimovich y aunque todas las encuestas coincidan en que los laboristas (junto con la extrema derecha de Naftali Bennett, la estrella revelación de estas elecciones ) capitalizaran el descontento social persistente en el país, el partido de Golda Meir y e Isaac Rabin no ofrece ninguna propuesta verdaderamente novedosa.

Shaffir y Shmuli van en una lista electoral en la que la mitad de los candidatos no se habla con la otra mitad y en la que siguen predominando las viejas glorias del laborismo. Políticos acostumbrados al poder en un partido que dominó la vida política israelí durante décadas y que no dudó en unirse a la extrema derecha para seguir tocándolo cuando los números les impidieron hacerlo solos.

Y no sería nada extraño que al cierre de las urnas y en un arco parlamentario tan fragmentado como el israelí, el Likud (aliado con el ultranacionalista Avigdor Lieberman) y los Laboristas vuelvan a sentarse para llegar a un acuerdo de gobierno y al que seguramente tendrían que sumar los votos de algún partido religioso como Yahadut Hatorah o Otzma LeYisrael, la derecha de la derecha israelí.

Lo que en cualquier otro país seria política ficción en Israel puede convertirse en realidad. Mucha gente se pregunta, cuál seria entonces la postura que adoptasen los recién llegados. ¿Aceptarían los lideres del estallido social poner en manos de Netanyahu la esperanza de cambio de todas y cada una de esas miles de personas que se manifestaron en contra de su política?

Ambos han defendido su entrada en política con argumentos muy parecidos: Era la siguiente fase después de la acampada y las manifestaciones. Llevar la calle al parlamento e influir desde dentro. Un paso lógico para un movimiento que logró cambiar el discurso político y económico del país.

Pero desde luego no parece lo mas lógico hacerlo desde el Partido Laborista, que aunque se esfuerce en venderse como un partido renovado, sigue conservando todos los vicios de la vieja política israelí. Intentar representar a esos mas de 300.000 manifestantes desde una plataforma electoral nueva, si no querían hacerlo desde cualquier otra formación de izquierda hubiera sido mejor entendido aún a riesgo de haber fracasado.

Muchas editoriales han llamado la atención sobre la rapidez con la que Shaffir y Shmuli se han adaptado a la disciplina de los laboristas. De lo poco que les ha costado pasar del lenguaje de la pancarta al de la alta política. Y de cómo han aprendido a rodear el que vuelve a ser el tema protagonista de la política israelí, La Seguridad.

El gobierno de Netanyahu les acusó de ello y se comenta entre aquellos que compartieron horas de activismo con ellos, pero si Stav Shaffir e Itzik Shmuli usaron el movimiento de protesta como trampolín político, solo lo sabremos a lo largo de la próxima legislatura. Ojala que se equivoquen (que nos equivoquemos) y su labor parlamentaria sea una continuación de su batalla en la calles.